El mercado italiano de maquinaria y tecnologías para el trabajo de la madera y los materiales derivados de la madera registró en 2025 un valor de producción de 2.168 millones de euros, un 10,4% menos que en 2024. Las cifras procesadas por la Oficina de Investigación ACIMALL - la asociación Confindustria que representa a los fabricantes italianos de maquinaria, equipos y herramientas para la industria de la madera y el mueble - confirman una tendencia a la normalización después de los años de auge post-pandemia.

Las ventas en el mercado interior italiano ascendieron a 710 millones de euros (menos 2% interanuales), mientras que las exportaciones cayeron a 1.458 millones de euros (menos 13,9%) y las importaciones aumentaron a 240 millones de euros (más 5,3%). El consumo aparente se mantuvo prácticamente estable en 950 millones de euros (-0,3% desde los 953 millones de 2024), mientras que la balanza comercial se estancó en 1.218 millones de euros, un 16,9% menos que en los doce meses anteriores.
El contexto pospandémico: Del crecimiento explosivo a la normalización
Para entender las cifras de 2025, hay que situarlas en el contexto de un periodo profundamente marcado por los efectos de la pandemia. El año 2020 - “el año de Covid”- se cerró con 1.848 millones de euros, lo que representa un descenso de 18,4% con respecto a 2019. Lo que siguió, sin embargo, fue un espectacular repunte: 2.530 millones en 2021 (más 37%), 2.646 millones en 2022 y 2.650 millones en 2023, un récord absoluto histórico para la industria italiana.
Esta explosión de pedidos ha sostenido a la industria italiana de maquinaria para la madera durante tres años, impulsando un nivel de inversión sin precedentes que ha dado lugar a una profunda y amplia renovación del parque mundial de máquinas. Fabricantes de muebles y empresas madereras de todo el mundo aprovecharon este periodo para modernizar sus capacidades de producción.
Inevitablemente, los años siguientes marcaron una “vuelta a la normalidad”: 2024 se cerró con un valor de producción de 2.420 millones de euros (menos 8,7% en comparación con el récord de 2023), y 2025 confirma esta tendencia a la estabilización.
Múltiples factores de declive: más allá de la normalización
“La excepcional oleada de inversiones de los últimos años sólo podía provocar un retroceso en la temporada actual”, explica Dario Corbetta, director de ACIMALL. “Desgraciadamente, esta reducción -que considero natural- se ha combinado con otros factores negativos para nuestra industria, en primer lugar la ‘desaparición’ de algunos mercados (Rusia, Bielorrusia y en parte Ucrania) por razones que todos conocemos.”
Mientras tanto, la producción china ha cubierto prácticamente todo el continente asiático y también se ha acercado a Sudamérica, donde los proveedores italianos y europeos siguen manteniendo sus posiciones, pero bajo una presión cada vez mayor. Esta expansión de los competidores asiáticos está remodelando el mapa mundial de los flujos tecnológicos de la madera.
Sin embargo, la industria italiana sigue triunfando en Norteamérica y Europa, y África se está convirtiendo en un destino de creciente interés. “África sigue siendo el gran reto del futuro”, subraya Corbetta, marcando un giro estratégico hacia mercados emergentes con gran potencial de crecimiento.
El mercado interior italiano: un pilar de estabilidad
“En esta situación, el mercado italiano sigue siendo un destino clave, alcanzando un valor cercano a los 1.000 millones de euros, lo que lo convierte en una de las regiones más importantes en los flujos mundiales de tecnología de la madera”, añade Corbetta. Los constantes contactos de ACIMALL con las empresas del sector muestran signos positivos, confirmados por el descenso relativamente pequeño de los valores de referencia: de 725 millones en 2024 a 710 millones en 2025.
Estas señales positivas se mantendrán hasta 2026 gracias a los nuevos incentivos para los automóviles “made in Italy” y “made in Europe” introducidos por el Gobierno italiano. En el contexto europeo más amplio, en el que los fabricantes de muebles tienen acceso a 6.300 millones de euros en créditos fiscales para el periodo 2024-2025, Italia está reforzando su posición con medidas específicas de apoyo a la inversión en tecnología autóctona.
Esta orientación hacia equipos europeos e italianos refleja no sólo consideraciones de política industrial, sino también una creciente conciencia de las ventajas en términos de servicio, calidad y compatibilidad tecnológica a largo plazo.
Xylexpo 2026: escaparate de la reorganización de la industria
El impulso creado por los incentivos gubernamentales tendrá un impacto directo en Xylexpo, la tradicional exposición tecnológica de la madera y el mueble programada del 9 al 12 de junio de 2026. El evento reafirmará su papel como escaparate principal de la tecnología italiana e internacional, proporcionando una plataforma esencial para redefinir las estrategias empresariales en este periodo de transición.
Para los fabricantes de todo el mundo, Xylexpo es una oportunidad de evaluar orientaciones tecnológicas y establecer asociaciones en la nueva realidad del mercado.
Señales divergentes para 2026
Los datos preliminares del primer trimestre de 2025 ofrecen pistas ambivalentes: mientras que los pedidos internacionales siguieron disminuyendo en 6,5% en el cuarto trimestre de 2024, los pedidos nacionales aumentaron en 7,1%. Esta divergencia sugiere que, a pesar de los desafíos globales, existe resistencia a nivel local y oportunidades para la consolidación regional.
La disminución de las importaciones en 25,1% en 2024 indica o bien una reducción de la demanda interna de maquinaria extranjera o bien una sustitución con éxito de las importaciones por parte de los productores italianos, señal de que se mantiene la competitividad a pesar de la reducción global de la producción.
La industria italiana de la tecnología de la madera se encuentra en un momento de redefinición estratégica. La ola de inversión post-pandémica ha pasado. Los mercados tradicionales se han reestructurado. La competencia asiática se ha intensificado. Pero los fundamentos siguen siendo sólidos: experiencia tecnológica, calidad reconocida, capacidad de innovación. La cuestión ya no es si la industria volverá a crecer, sino dónde y cómo encontrará nuevos motores de expansión. África, Norteamérica, consolidación europea... esas parecen ser las direcciones. Y Xylexpo demostrará en junio hasta qué punto el sector está preparado para seguirlas.




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